La pregunta más difícil: ¿cuánto stock tiene en este momento?

Lo más difícil no es la pregunta, quizás lo más espinoso es tener el capital inmovilizado sin saber qué es lo que es, pero la primera pregunta que debemos hacernos es ¿tenemos controlados los inventarios? ¿El sistema refleja realmente lo que hay? Dos preguntas simples pero a su vez muy complejas de contestar, ya que a veces lo que consideramos obvio, en el fondo no es tan obvio y ya los inventarios dejaron de ser un tema secundario, al contrario, en crisis económica el mantener capital al mínimo es un asunto de subsistencia.

Pero ¿qué hacemos para revertir esta situación? Lo primero, sin lugar a dudas, es tener visibilidad de los stocks para después hacer gestión de éstos a través de la trazabilidad. Consideremos los siguientes aspectos para saber con un nivel de certeza que inventarios tenemos:

  1. Preguntarse: Siempre hemos mencionado la importancia de hacerse las preguntas, es decir, enfocarse en lo que estamos revisando, que en este caso son los inventarios y pensar ¿tenemos el lógico con el físico en paralelo? ¿Sabemos las diferencias de inventarios, mermas y obsolescencia en la empresa? ¿Tomamos inventarios en forma periódica? ¿Controlamos la logística inversa o devoluciones? Las preguntas anteriores son las más importantes para empezar a trabajar.
  2. Revisar: Una vez identificadas las preguntas y contestadas, focalizamos nuestra revisión, por ejemplo;  si no tenemos controlada la logística inversa, nuestros esfuerzos deben abocarse a revisar las opciones y buscar alternativas; o por ejemplo, no tenemos el lógico con el físico en paralelo, el problema es de la cadena completa, aquí las medidas son urgentes, no importa el sistema lo que importa es que el físico este en línea con el lógico eso es vital.
  3. Actuar:  Realizada la revisión y posterior diagnóstico de opciones, no los queda más que aplicar en forma rápida y certera, lamentablemente en cuanto más nos demoremos más alta será la perdida, ya que el flujo de inventarios es un proceso continuo que no para, es una “llave abierta” que fluye en forma constante.
  4. Medir: Actuamos y ya estamos controlando la “fisura”, ahora medimos y vemos, lo importante es que esta medición sea continua y correctiva, nos daremos cuenta si las medidas surgieron efecto.
  5. Retroalimentar: Ya con los números y efectos de los controles, tenemos la retroalimentación necesaria para ir revisando en que parte de la cadena tenemos las mayores diferencias, mermas u obsolescencia, en esta retroalimentación sin duda siempre se debe considerar que los inventarios tienen que estar en sintonía a nivel físico como lógico.

Los pasos anteriores buscan en cierta manera dar una estructura a uno de los controles más difíciles de la logística y a su vez más vitales, sin las existencias controladas la probabilidad de fracaso, disminución de utilidades, pérdida de clientes o cierre de una empresa son muy altos, por eso su nivel de importancia.

Todos estos pasos no tienen ningún sentido si no están sustentados en un sistema informático robusto, que permita dar visibilidad de los stocks en todo momento y así poder contestar la pregunta ¿cuánto stocks tiene en este momento? Sus clientes y accionistas lo agradecerán.

Rodrigo Rojas Toledo para www.delogistica.com

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