La gran importancia de la diversidad en las empresas

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Todos los seres humanos tenemos virtudes y defectos propios de cada cual, lo que nos distingue del resto tanto en la vida personal como en la profesional. Muchos de nosotros también aspiramos a tener éxito en nuestros trabajos, con distintos objetivos, como el mantener a nuestras familias, obtener conocimientos, recibir el reconocimiento de otras personas, o por afán de poder y riquezas.

Este deseo individual es explotado en nuestros tiempos de distintas formas, como lo demuestra, por ejemplo, el gran éxito editorial a nivel mundial de los libros de autoayuda o de recetas sencillas para lograr un objetivo, del tipo “Los 10 pasos para ser un súper líder”, “Suban un cerro y encontrarán la respuesta”, “Actúe así y será famoso” o simplemente “Siga estos 3/7/10/12 pasos y será millonario”.

Lo primero que llama la atención es que si todos seguimos estas fórmulas ¿nos sentiremos exitosos, o al menos realizados profesionalmente? La experiencia dice que al menos será frustrante, ya que si al Chino Ríos le resultaba fácil golpear con la zurda la pelota y ganar los partidos de tenis, claramente para el resto de los mortales (aunque se tenga el manual más top) se le hará muy dificil ganar un partido, ya que cada persona tiene sus propias fortalezas y sus propias debilidades, el desafío es descubrirlas.

Pero ¿cómo sabemos en qué somos fuertes o débiles? Primero conociéndose a sí mismo y siendo muy honesto y sin engañarse, con esto podemos empezar a identificar qué debemos potenciar y qué debemos mejorar, así estaremos formando nuestro propio perfil profesional y a su vez la seguridad que nos permitirá seguir avanzando.

El problema de seguir estereotipos (además de lo obvio que es no ser uno mismo) es que no genera ningún tipo de diferenciación y a su vez ningún aporte en los distintos grupos profesionales en los cuales participamos; no hay matices ni las más mínimas diferencias de opinión que enriquezcan los distintos proyectos en los cuales participamos; ya que al final -como se generan muchos eslóganes de moda– todos  terminan opinando lo mismo y validando una sola forma de hacer las cosas; en deLogística no queremos eliminar “la forma de hacer las cosas” sino que transformarla en “muchas formas de hacer las cosas”, y esto solo se puede dar cuando las personas que componen las organizaciones, empresas o equipos son diversas; y cuando en estos espacios se logra que las personas saquen lo mejor que tienen, en forma honesta y reconociéndose a sí mismos.

Todo lo anterior puede resultar más humanista que ingenieril, sin embargo, ahí está la gracia de todo, ya que los equipos multidisciplinarios, multinacionales, multisociales o simplemente multifamiliares, no hacen más que enriquecer el debate y generar mejores ideas y soluciones.

Los invitamos al apasionante mundo de la diversidad, en donde el ser diferente, no por opción sino que por convicción, genera esa fluidez profesional y humana tan necesaria al momento de aportar o participar en equipos u organizaciones; llevándolo al fútbol no tratemos de ser todos los delanteros goleadores como Messi o Sánchez, quizás nuestro gran éxito puede estar radicado en ser arquero o defensa, solo debemos descubrirlo.

Rodrigo Rojas Toledo para deLogistica.com

PD: Como dice el dicho, en la diversidad está el gusto.

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